No todo argumento convincente es correcto, ni todos los errores se reconocen a primera vista. Descubre las trampas lógicas y pon a prueba tu pensamiento crítico.
Un tono seguro puede dar fuerza a una afirmación, pero no demuestra por sí solo que la conclusión tenga sentido. Del mismo modo, una falacia puede parecer convincente si confirma aquello en lo que ya creemos. Por eso conviene analizar no solo qué nos ha convencido, sino también el razonamiento que nos ha llevado a esa conclusión. Los ejemplos y las actividades amenas te ayudarán a reconocer estas diferencias y a responder con más criterio.
¿Te interesa este tema? Lee más: Autodisciplina en la argumentación: Cómo reconocer y evitar errores lógicos en el camino hacia el crecimiento personal
¿Quieres saber cómo estás tú personalmente? Completa un breve test al final de la página y obtén una mejor visión.