Cuando la nueva información genera incertidumbre, el pensamiento crítico ayuda a distinguir los hechos de las impresiones y a reaccionar con más calma.
Con el ritmo de vida acelerado, es fácil aceptar la primera explicación que oímos o empezar a preocuparnos por si se nos ha escapado algo. No hace falta tenerlo todo claro de inmediato. Basta con detenerse, hacerse las preguntas adecuadas y analizar qué respalda nuestras convicciones. En el blog encontrarás técnicas prácticas, juegos y herramientas que te ayudarán a evaluar mejor la información y a tomar decisiones con más seguridad.
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