Cuando un adulto da un paso atrás, un niño puede dar un paso adelante. Descubre cómo se relaciona la confianza con el aprendizaje, la autonomía y la responsabilidad.
Ayudar a un niño es importante, pero eso no significa que siempre tengamos que hacer las cosas por él. A veces basta con esperar, hacerle una pregunta o dejar que elija cómo hacerlo. Puede que el resultado no sea tan rápido ni tan perfecto, pero el niño adquirirá una experiencia que no obtendría si le diéramos la solución hecha. Este artículo ofrece ideas para saber cuándo intervenir y cuándo dejarle espacio para que desarrolle sus habilidades a su manera.
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