Cada cambio puede parecer un puente entre lo que ya conoces y lo que todavía estás aprendiendo. Encuentra ejercicios para cruzarlo con seguridad.
A un lado del puente está el entorno conocido y las formas de hacer las cosas de siempre; al otro, nuevas tareas y posibilidades. No tienes que cruzarlo de un gran salto. Puedes avanzar poco a poco, probar nuevas estrategias y apoyarte en las habilidades que ya tienes. Los juegos prácticos y las actividades de aprendizaje te ayudarán a trazar tu propio camino y a descubrir qué te resulta útil durante el recorrido. Así, los temores pueden convertirse en una señal de que estás ante una experiencia de la que puedes aprender.
¿Te interesa este tema? Lee más: Transformación del miedo en fuerza: Estrategias de aprendizaje para el crecimiento personal y profesional
¿Quieres saber cómo estás tú personalmente? Completa un breve test al final de la página y obtén una mejor visión.