Cuando los adultos reconocen el potencial de un niño, pueden ayudarlo a convertir pequeños pasos en nuevas habilidades y en una mayor confianza para aprender cada día.
El desarrollo suele manifestarse en pequeños cambios: el niño se atreve a hacer una pregunta, termina una tarea o vuelve a intentarlo después de un fracaso. Un estímulo atento le ayuda a fijarse en sus propios progresos, no solo en el resultado. Este blog ofrece a padres, docentes y coaches ideas para desarrollar las capacidades de los niños mediante retos alcanzables, objetivos con sentido y juegos que despiertan la curiosidad por aprender.
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