Una mala nota puede provocar tensión y lágrimas en casa. Te contamos cómo hablar con tu hijo con calma y ayudarle a confiar en sí mismo.
Cuando un niño trae una nota baja, sus padres pueden sentir preocupación, decepción o impotencia. En momentos de tensión, es fácil hacer reproches, y el niño puede encerrarse en sí mismo, lo que dificulta aún más hablar sobre el colegio. Para empezar, intenta averiguar cómo ve la situación: qué le salió bien, qué le resultó difícil y qué necesitaría para la próxima vez. Hablar con calma no significa que la nota no importe. Ayuda a separar el resultado del valor del niño y a buscar juntos el siguiente paso.
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