Los días libres pueden dar lugar a nuevos intereses y habilidades si los niños tienen tiempo para jugar, crear y proponer sus propias ideas.
Cada pequeña actividad puede ser como una semilla: a un niño le puede interesar construir algo, a otro explorar la naturaleza o preparar un juego para los demás. No hace falta saber de antemano qué surgirá de cada experiencia. Basta con ofrecer materiales a su alcance, un espacio seguro y ánimo cuando el primer intento no sale bien. Así, padres y docentes no tienen que llenar las vacaciones de tareas; pueden crear las condiciones para que las habilidades de los niños se desarrollen de forma natural y a su propio ritmo.
¿Te interesa este tema? Lee más: Cómo las vacaciones pueden fortalecer la efectividad personal de los niños sin libros de texto
¿Quieres saber cómo estás tú personalmente? Completa un breve test al final de la página y obtén una mejor visión.