La motivación de los niños también nace de las relaciones y los acuerdos cotidianos. Descubre cómo pueden padres y profesores fomentar la colaboración sin recurrir a recompensas.
La forma en que los adultos hablan de los errores, las normas y los logros influye en el ambiente en el que los niños aprenden a colaborar. Cuando padres y profesores reaccionan con calma y de forma parecida, y dejan que los niños expresen su opinión, es más fácil que los acuerdos sean claros. Aquí encontrarás ideas para establecer límites comunes, ofrecer comentarios que animen y mantener conversaciones que no reduzcan la relación al control o las recompensas.
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