La forma en que dormimos también puede influir en cómo colaboramos y escuchamos a los demás. Descubre cómo afecta el descanso al rendimiento y al crecimiento personal durante el verano.
Los hábitos personales no se dan en el vacío. Cuando tenemos tiempo para descansar, puede resultarnos más fácil prestar atención a una conversación, colaborar con más calma y responder con mayor sensibilidad a quienes nos rodean. Los proyectos de verano y los planes compartidos nos ofrecen así la oportunidad de reflexionar no solo sobre nuestro propio rendimiento, sino también sobre cómo nuestro ritmo afecta a los demás. Cuidar el sueño puede ser una forma de impulsar tanto el crecimiento personal como unas relaciones de mayor calidad.
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