Los niños que saben mucho no siempre encuentran fácil expresar lo que piensan. Descubre cómo apoyar su voz, animarlos a hablar y fomentar la escucha mutua.
Un niño puede tener una idea muy elaborada y, aun así, no encontrar las palabras adecuadas delante de toda la clase o temer la reacción de sus compañeros. Por eso conviene ofrecerle distintas formas de participar: responder brevemente en pareja, preparar algunas notas o conversar en un grupo pequeño. Este artículo muestra cómo distinguir entre lo que un niño sabe y lo que puede expresar en un momento concreto, y cómo brindarle el apoyo adecuado.
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