La resiliencia puede parecerse a un puente que un niño construye a través de sus relaciones, los retos y el placer de descubrir cosas nuevas cada día.
Todo puente necesita unos pilares sólidos. Para un niño, pueden ser las personas de confianza, la posibilidad de expresar lo que siente y la experiencia de que, después de un tropiezo, siempre se puede dar un nuevo paso. Este blog ofrece juegos, recomendaciones e ideas sencillas para reforzar esos pilares. Padres y docentes encontrarán formas de fomentar la colaboración, la motivación intrínseca y el placer de aprender en situaciones cotidianas.
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