Los estudiantes, los padres y los compañeros pueden encontrarse con obstáculos durante el aprendizaje. Este blog ofrece ideas para hablar de los errores y crear un espacio para crecer.
La forma en que quienes nos rodean reaccionan ante un fracaso puede influir en que nos atrevamos o no a intentarlo de nuevo. En lugar de reproches, ayuda hablar con calma de lo que ha resultado difícil y del apoyo que se necesita. Un padre o una madre puede repasar con su hijo qué parte de la materia le cuesta más, y un compañero puede compartir un método que le funciona. Este artículo propone ideas para convertir los errores en una oportunidad de aprendizaje, en vez de en un motivo de vergüenza.
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