Descubre por qué intentar hacer más sin descansar no siempre da mejores resultados. Prueba actividades para recuperar la atención y reducir la tensión.
Cuando tienes mucho trabajo, hacer una pausa puede parecer una pérdida de tiempo. Sin embargo, cambiar constantemente de tarea y de pantalla puede dificultar que vuelvas a concentrarte. Apartarte un momento del trabajo, mirar por la ventana o estirar el cuerpo con calma te permite cambiar de ritmo. Después, puedes retomar la tarea con las ideas más claras. Fíjate en qué pausas te ayudan de verdad y cuáles, por el contrario, vuelven a distraerte.
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