- Actividad física, como correr o ir al gimnasio.
- Música o actividad creativa que me permite liberar la mente.
- Una conversación con una persona cercana que me escuche sin juzgar.
- Enfocarse en la rutina y las tareas prácticas que me dan una sensación de control.
- Desconectarse del mundo: sueño, juegos, películas o redes sociales.