- Mantendré la calma, averiguaré todos los hechos y propondré la solución más razonable.
- Delego tareas de manera que resolvamos la situación juntos.
- Primero motivo al equipo y luego abordo los pasos concretos.
- Confiaré en mi instinto y tomaré una decisión rápida para no perder tiempo.
- Esperaré a ver si la situación se calma por sí sola y solo entonces intervendré.