Ahorrar energía requiere un plan adecuado
La duración del programa no equivale al consumo energético
Al poner la lavadora, eliges entre un programa corto y otro más largo. Que dure menos no significa automáticamente que consuma menos electricidad. Para comparar, necesitas datos de los programas concretos y saber cuál es el adecuado para esa ropa. El hábito puede consistir en comprobar la carga, el programa y la dosis antes de poner la lavadora, en lugar de pulsar mecánicamente siempre el mismo botón.
La Comisión Europea explica que, en las lavadoras, los datos de la etiqueta energética se basan en el programa eco 40–60. Incluyen el consumo de electricidad por cada cien ciclos, el consumo de agua por ciclo y la duración del programa. Estos datos permiten comparar en condiciones determinadas. No miden cada lavado de tu hogar ni pueden aplicarse sin más a otro programa o a una carga distinta.
En la práctica, prueba a poner la lavadora con una carga adecuada a la capacidad del programa elegido y siguiendo las instrucciones del fabricante. No la sobrecargues ni esperes a tenerla llena si eso va en contra de las necesidades de higiene o del cuidado de los tejidos. Al elegir el programa, ten en cuenta el material, el grado de suciedad y la etiqueta de la prenda. El programa rápido puede ser útil, pero decide según la tarea y los datos, no solo por los minutos.
Ten en cuenta también cuántos ciclos necesitas. Un programa eficiente no ayudará tanto como esperas si, sin motivo, acabas haciendo otra colada. Primero analiza cómo utilizas el electrodoméstico que ya tienes. Esta lección, por sí sola, no es motivo para sustituir una lavadora que funciona por un modelo nuevo.