Tono, ritmo y señales no verbales

Fíjate en la señal y comprueba qué significa

Mientras explicas una propuesta, un compañero frunce el ceño y se queda callado un momento. Puedes interpretarlo como un desacuerdo, pero aún no sabes qué le ocurre. En vez de defender la propuesta, pregunta: «¿Hay algo que no esté claro en este punto o necesitas tiempo para pensarlo?». Su respuesta te dará información más concreta que su expresión facial.

La revisión de la investigación de Barrett y sus colegas, de 2019, advierte de que los mismos movimientos faciales no tienen un único significado fiable en todas las personas, situaciones y culturas. El rostro aporta información social, pero por sí solo no indica de forma inequívoca una emoción concreta. La revisión se centra en las expresiones faciales; no es un diccionario universal de todos los gestos ni afirma que la comunicación no verbal carezca de significado.

Por tu parte, procura que las condiciones faciliten la comprensión. Habla de forma que se te oiga, deja espacio para responder después de un punto importante y respeta el espacio personal. Si dices «Tengo tiempo», pero te marchas repetidamente para hacer otra tarea, explica que tienes una limitación de tiempo. Así la otra persona no tiene que adivinar si puede continuar.

No esperes que todo el mundo hable al mismo ritmo, haga los mismos gestos o mantenga el mismo grado de contacto visual. En vez de exigir una forma concreta de mostrar atención, fíjate también en las respuestas y pregunta si el modo de conversar le va bien. Si algo no queda claro, puedes ofrecerte a explicarlo más despacio o a enviar un resumen por escrito. El objetivo es entenderse, no imitar un lenguaje corporal establecido.

Un compañero frunce el ceño y guarda silencio cuando presentas una propuesta. No tienes más información. ¿Qué es lo más adecuado?

Comunicación clara: hablar, escuchar y entenderse

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