Una petición clara en vez de juzgar a la persona
Explica qué debe cambiar
En una reunión, un compañero te interrumpe varias veces antes de que termines de explicar algo. Decir «Sé considerado de una vez» expresa un valor, pero no propone una acción concreta. Puedes decir: «En los dos últimos puntos no he podido terminar de explicar el proceso. Necesito completar la explicación para que podamos decidir. Por favor, déjame terminar este punto y después escucharé tu objeción».
Una estructura útil es situación, efecto, necesidad y petición. No tienes que recitar cuatro frases aprendidas. Lo importante es que la otra persona sepa a qué estás respondiendo y qué cambio pides. La petición debe ser proporcionada a la situación y estar dentro de lo que puedes pedir legítimamente. Pedir que te dejen terminar un punto no significa prohibir que discrepen.
Una frase que empieza por «yo» no tiene por qué ser objetiva. «Yo siento que eres egoísta» sigue juzgando a la persona y atribuyéndole una característica. Es más preciso explicar tu experiencia: «Cuando cambian las instrucciones sin avisarme, no puedo confirmar el plazo». Después puedes hacer una propuesta concreta, como confirmar cómo afecta el cambio antes de prometérselo al cliente.
Si has contribuido al problema, reconoce tu parte sin añadir nada que anule la disculpa. «Te envié instrucciones incompletas. Las completaré hoy antes de las tres». Después puedes abordar la responsabilidad de la otra persona. Ser claro no exige un tono brusco ni dar muchas explicaciones. Una vez que hayas formulado la petición, deja espacio para responder y comprobar si es viable.