La escucha activa también se ve y se oye
Asentir ayuda, pero no sustituye a la comprensión
Asentir, decir brevemente «entiendo» o escuchar con atención puede transmitir a la otra persona que tiene espacio para continuar. Pero eso, por sí solo, no confirma que hayas entendido bien lo que ha dicho ni que estés de acuerdo. Escuchar activamente también implica hacer preguntas, parafrasear y comprobar si has captado bien el significado.
Prueba a resumir una idea: «Si lo he entendido bien, lo que más te molesta es que se cambie la fecha sin avisarte». Después, permite que la otra persona corrija o complete el resumen. Así averiguarás más que si intentas deducirlo por su expresión facial.
Respeta también las distintas formas de participar. Algunas personas necesitan un momento para pensar, otras toman notas y otras prefieren preguntas breves. Si no sabes si la otra persona quiere que le des un consejo, puedes preguntar: «¿Quieres que te escuche sin más o buscamos una solución juntos?»
Escuchar no significa fingir que estás de acuerdo ni hacerte responsable de los sentimientos de otra persona. Significa darle la oportunidad de expresarse y comprobar qué has oído realmente.