Aborda los desacuerdos con hechos y consecuencias concretas
No atribuyas intenciones a la otra persona sin comprobarlas
Un compañero te respondió por la noche y tú estabas esperando para tomar una decisión. Aún no has comprobado que «me ignora a propósito». Si empiezas con una acusación, la otra persona puede ponerse a la defensiva y el problema práctico seguirá sin resolverse.
Describe el hecho y su consecuencia: «La respuesta llegó cuando ya había terminado la jornada laboral, así que no pude confirmar la propuesta antes de la reunión. Necesito saber cuándo puedo esperar una respuesta». Después, pregunta por las circunstancias y acordad qué haréis la próxima vez. Ante amenazas, humillaciones o un desequilibrio de poder, puede ser necesario recurrir a un procedimiento formal o pedir apoyo a otra persona.