Expresa lo que necesitas y establece un límite
Una respuesta clara puede ser amable y firme
Un compañero te pide que hagas otra tarea hoy, aunque ya tienes unas prioridades acordadas. Un «lo intentaré» poco claro puede crear expectativas que no cumplirás. Rechazarlo de forma brusca, en cambio, puede dificultar la colaboración.
Explica de cuánto tiempo dispones y qué paso propones: «Hoy no podré terminar esta tarea si no aplazamos la entrega del informe. ¿Podemos acordar cuál de las tareas tiene prioridad?». Ser asertivo no significa salirte siempre con la tuya; significa hablar con claridad, respetar a la otra persona y no fingir que estás de acuerdo.