Los hábitos se construyen en un contexto concreto
La repetición ayuda, pero un hábito no es una prueba de carácter
Un hábito es una acción que una persona repite en un contexto determinado y que, con el tiempo, puede realizar con menos esfuerzo consciente. Ayuda tener claro qué vas a hacer, cuándo o después de qué señal lo intentarás y cómo facilitarás el comienzo. La determinación por sí sola puede no bastar si la conducta resulta demasiado difícil o el entorno pone trabas constantemente.
Los hábitos no se adquieren todos al mismo ritmo. En un estudio de Lally y sus colaboradores, el tiempo necesario para alcanzar un nivel de automaticidad varió mucho entre participantes: de 18 a 254 días. El resultado no respalda una regla fija según la cual cualquier hábito se forma en 21 o 30 días. Lally y cols.: How are habits formed?
Un ritual puede ser una secuencia sencilla que te facilite pasar de una actividad a otra: preparar las cosas para la mañana, cerrar la jornada laboral o revisar brevemente el plan. No tiene por qué ser largo ni mantenerse igual durante todo el año.
Por eso, al hacer un cambio, fíjate en la conducta y en las condiciones, no en tu valía. Si no has conseguido dar el paso, analiza si era demasiado grande, si estaba mal elegido el momento o si alguna circunstancia lo ha impedido. Después, ajusta el plan.