Caminar como hábito accesible
Empieza con una actividad física que te quepa en el día
Caminar puede ser una forma práctica de incorporar movimiento al día a día: de camino a hacer la compra, durante una pausa o en un trayecto corto al salir del trabajo. No hace falta empezar con el objetivo de dar 10 000 pasos al día. Contar los pasos es una forma de hacer seguimiento, no un requisito universal para tener un hábito saludable.
La OMS recomienda a los adultos entre 150 y 300 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada a la semana, o una combinación equivalente de distintas intensidades; caminar es una opción. Se trata de una recomendación para la población y no significa que todo el mundo tenga que empezar al mismo ritmo o alcanzar inmediatamente el límite superior. Incluso una cantidad menor de actividad puede ser un buen comienzo. OMS: Physical activity.
Elige la ruta, la hora y la duración según tus posibilidades. Puedes empezar con cinco o diez minutos, elegir un camino llano o buscar compañía si te ayuda. Si tienes limitaciones de movilidad, dolor o recomendaciones médicas, adapta la actividad a tus circunstancias.
Al cabo de una semana, fíjate en qué te ha ayudado a salir y qué te lo ha puesto difícil. El objetivo es crear una oportunidad para moverte con regularidad, no competir con una cifra que quizá no se ajuste a tus necesidades.