Lleva una frase a tu próxima conversación
Fíjate en qué aspectos de la conversación dependen de ti
Elige una situación de bajo riesgo que se repita. Puede que suelas ofrecerte a ayudar antes de mirar la agenda. Prepárate una frase como: «Voy a mirar qué tengo ya comprometido y te contesto esta noche». Después, ponte un recordatorio para asegurarte de responder.
Después de la conversación, hazte tres preguntas: ¿He dejado claro qué puedo hacer? ¿He cumplido el siguiente paso acordado? ¿Qué podría haber resumido o explicado mejor? La otra persona puede reaccionar de distintas maneras. Valora sobre todo aquello que dependía de ti.
Práctica. Elige una conversación real para los próximos días. Di en voz alta la frase inicial y una respuesta breve para usar si te lo vuelven a preguntar.