Pon un límite y deja que tu hijo o hija se exprese
Se puede tener en cuenta cómo se siente el niño y respetar el acuerdo
Tu hijo quiere seguir jugando por la noche, aunque ha llegado la hora acordada para apagar la consola. Puedes reconocer que está haciendo algo que le importa. Después, recuérdale la norma y ofrécele una opción que puedas mantener.
«Veo que querías terminar la partida. Habíamos acordado que a las ocho se acababa. ¿Quieres guardar la partida tú o lo hacemos juntos?» Cuando los dos estéis más tranquilos, escucha su propuesta para el día siguiente. Por ejemplo, podéis empezar a jugar antes para que haya tiempo de terminar la partida empezada.
Práctica. Imagina una situación en la que hay una hora acordada para salir. Expresa que lo entiendes, recuerda el acuerdo y ofrece una opción que sea posible cumplir.