Repite tu límite si vuelven a insistir
Tu respuesta puede seguir siendo la misma aunque te hagan otra petición
Un conocido quiere que le prestes el coche el fin de semana. Ya le has dicho que no prestas el coche. Cuando añade que solo haría un trayecto corto, quizá te apetezca dar más explicaciones. Si la nueva información no cambia tu decisión, repítela.
Reconoce brevemente su situación y reitera tu límite con calma. «Entiendo que necesitas transporte. No te voy a dejar el coche». Si vuelve a preguntarte, puedes poner fin a la conversación sobre ese tema. Si surge algo que de verdad te haga cambiar de opinión, puedes reconsiderar la decisión.
Práctica. Prueba a dar la misma respuesta dos veces ante dos objeciones distintas. Habla más despacio y fíjate en si al final añades una promesa solo por la presión.